Diversión y juegos
¿Quiere hacer algo más que nadar en la piscina? ¡Pruebe estos juegos con sus amigos!

Marco Polo
Marco Polo es un juego sencillo que se puede jugar con dos o más jugadores. Para empezar, se elige un jugador para que cuente hasta cierto número con los ojos cerrados o vendados (¡ustedes eligen hasta cuánto contar!). Mientras esa persona cuenta, los demás jugadores se dispersan en la piscina. Cuando el primer jugador termina de contar, trata de atrapar a los demás guiándose sólo por el sonido de sus voces. Para eso, grita “Marco”, y los otros gritan “Polo”. Cuando el jugador que contó logra atrapar a otro, éste pasa a ocupar su lugar y el juego vuelve a empezar.
Relevo de remeras mojadas
Este juego comienza como cualquier otra carrera de relevos. Se arman dos equipos, y la mitad de cada uno se alinea en extremos opuestos de la piscina. ¿Entonces qué es lo que diferencia a esta carrera de relevos de las demás? ¡La remera mojada! El primer jugador de cada equipo recibe una remera empapada. Los jugadores se ponen la remera, y luego se zambullen en la piscina, nadan hacia el otro extremo, salen, se sacan la remera y se la entregan al próximo jugador del equipo. Gana el primer equipo que logra tener a todos sus jugadores del otro lado de la piscina.
Carrera de flotadores
Para este juego se necesitan dos o más personas, y dos flotadores de cualquier tipo, siempre que sean lo suficientemente grandes como para sentarse en ellos. Dos jugadores se alinean con sus flotadores en uno de los extremos de la piscina y, a la cuenta de tres, se impulsan hacia el otro extremo a toda prisa. El primero que llega gana. Este juego funciona mejor en una piscina más larga, y también se puede jugar como una carrera de relevos con dos equipos.
La botella invisible
Se toma una botella transparente de 2 litros, se le quita el envoltorio y se la llena con agua de la piscina. Hay que tratar de usar una botella con tapa blanca, o con una tapa del mismo color que el fondo de la piscina. Los jugadores se dividen en dos equipos y se alinean dentro del agua en extremos opuestos de la piscina, mirando hacia afuera. Un adulto, o uno de los jugadores, se queda fuera y arroja la botella al agua. Cuando los jugadores escuchan el ruido que hace la botella al caer, se dan vuelta y tratan de encontrarla. Parece fácil, ¿no? ¡No lo es! La botella transparente se confunde con el agua y se vuelve casi invisible en el fondo de la piscina. ¡Es un juego divertido y desafiante para todos!
El Tío Sam
Cuantos más jugadores, mejor para este juego. Una persona se queda fuera de la piscina para ser el “Tío Sam”. Todos los demás se alinean en el borde del extremo más profundo de la piscina. El grupo dice “Tío Sam, Tío Sam, ¿podemos cruzar la represa del río?” A continuación el Tío Sam dice “Sólo si llevan puesto algo de color (elijan el color que quieran)”. Todos los que llevan puesto algo de ese color se zambullen en la piscina y comienzan a nadar hacia el otro extremo. El Tío Sam cuenta hasta 10, en voz alta, y dice “¡Salten!”. El resto de los jugadores se zambulle en la piscina y trata de nadar hacia el otro extremo sin que los atrape el Tío Sam. La primera persona que es atrapada pasa a ser el Tío Sam en el próximo turno.
La búsqueda del tesoro
Tome una serie de objetos de distinta clase y arroje dos de cada uno a la piscina, luego de asegurarse de que se hundirán y de que no son filosos o de vidrio. Divida a los jugadores en dos grupos y grite “listos, preparados, ya”. Cada equipo tiene que recoger un objeto de cada clase del fondo de la piscina. Gana el primer equipo que primero junta todos los objetos.